Pgs

Gedeón

Sentado debajo de la encina

el ángel de Yahweh vino a hablarte;

tú el trigo aventabas con arte

escondido de tu aldea vecina.

Varón fuerte he aquí mi doctrina,

te habló el ángel, tu D ios al mirarte.

¿Y dónde habitas tú? Preguntaste,

cuando todo el mal se avecina.

Ve con tu fuerza que estaré contigo

-respondió el ángel- en toda contienda,

¿No soy Yo el que Soy, el que te envío?

Dame señal que hablaste conmigo,

no te marches sin recibir mi ofrenda,

-contestaste- si te hallé, Señor mío.

Sansón

A mujer estéril fuiste anunciado,

advertida de toda cosa inmunda:

de sidra, vino y mucho de que abunda

porque nazareo les fuiste apartado.

De ese holocausto al ángel alado

surgió el fuego cual roja columna;

y la fe del pueblo era moribunda,

cuando tú, Sansón, fuiste consagrado.

Tu mujer tomaste entre gentiles,

encendiste con zorras olivares,

y con espíritu destrozaste al león;

Enigma diste a enemigos viles,

y diste por pago sus cadáveres,

 de treinta que mataste en Ascalón.