KAMIKAZE MAGAZINE


Daniel Adolfo Moreno, 07 de noviembre de 2023
POESÍA

CENIZAS DE RETÓRICA
He envuelto mi retórica en ceniza
Dos espejos, dos crepúsculos y una mancha caliente en el horizonte
Es toda esta una absurda generación adoradora del plástico y el vidrio
Luna atroz para enmarcar en papel aluminio desechable
Amoroso trino blanco es la mujer amiga
Abrazo de noche transparente
Espejos, espadas y circunferencias habitan en mis solitarias noches
En cada incolora insomne noche
Otro espejismo derritiéndose en el desierto
Son mis dedos que destilan épocas, imperios y bibliotecas
De mis pupilas brotan todos los horizontes
Me rio porque sé que nos odiaremos para siempre
Hasta el último límite cartesiano
Esbozo un breve pero convulso apocalipsis rojo escarlata cruel
Bostezo toda una generación de idiotas trasvestidos de cristal y miseria
Un torpe horrible gorila desfilando con paraguas sobre un arcoíris
Ansiedad anfibia por el final trágico cantan las ranas
Mis manos que recogen febrilmente la soga del juicio resplandecen en destellos
Aparecen todos los gritos que quiero fijar en un último fotograma
Robar de la ventana de tu boca el vocablo que surge de la pasión
De la pasión tibia de la carne
Exilio dulce de este mundo texturizado de tedio y estupidez
Descenso de civilizaciones al intestino del abismo
Cuerpo ayuno de esperanza
Letras goteando, cayendo lenta y pesadamente como brea
Una a una se vuelven colorada arena tóxica marciana
Se hacen libro y pasean por mis pestañas
Locomotora-hombre perdido y descarriado
Un aullido que rasga la púrpura del cielo
Escribo,
No, no habían minutos sólo palpitares
Signo indescifrable que se quiere volver pájaro
Umbría deslizándose pixel a pixel
Errantes desfilan los Faustos de mi pubertad
Sátiros, flautas, melodías todos mis cantares extraviados
Falsificadores nigromantes parados en cada esquina del mundo
Imitadores de prehistóricos reptiles mendigos carnívoros
Adoradores de todas las sombras
Mi vida enmascarada más subterránea
El tormento de un gigante molino tormento gigante
Alamedas desbordándose y llenándose de infinitas aguas
Otro gran necesario diluvio puedo intuir en mi olfato
Un resentimiento clavado como puñal en la corteza de la tierra
Pasiones arrojándose por los barrancos cuales cerdos parabólicos
Faltas tan bien ubicadas y fijadas como una tangente
No hay gramática que aguante
Porque en mi labio habita el proverbio y la espada
Donde el sol y todos los planetas nacen
Mis antepasados bronces ya lo anteceden
Sacrificios reptando por pedernales
Vergel salvaje embriagado de sangre
Dudas, nubes incienso
Plumas en cabezas salvajes y morenas
Huellas salvajes abonando con cadáveres territorios en pugna
Garras aferrándose a su necia y aberrante ignorancia
No has de prevalecer
No hay otro mundo para ti
Esto fue el triste ensayo de la vida en gramática anatema
Un desastre de tinta corrupta arrojada al paisaje
Fue este el trágico y confuso aberrante sueño de Adán
Indigestión de una podrida manzana mordida robada.
