Antología de Poesía Chilena

L I T E R A T U R A

LA COLUMNA DEL EDITOR

(Daniel Adolfo Moreno, diciembre 02 de 2024)



PRÓLOGO

Mi interés por la poesía chilena surge por allá en el 2021, cuando me di a escribir. Al poco tiempo de comenzar a buscar en archivos digitales obras, autores, y antologías, mi sorpresa no pudo ser mayor: los escritores y las generaciones de autores son abundantes, mucho más de lo que cualquier chileno que se piense lector podría imaginar. A mi sorpresa, le acompañó la indignación, por sentirme privado durante toda mi juventud de un espectáculo tan luminoso como lo es el de la pléyade de poetas que han escrito obra en Chile, porque en las aulas de nuestro país poco y nada se enseña de poesía y de la riqueza de la literatura chilena.

La institucionalidad en Chile parece temerle a la poesía desde el comienzo de la república (quizás, desde el período colonial.) Y por diversas razones que parecen oscilar entre el egoísmo, la envidia, el miedo y el odio; la política, la tecnocracia, y la institucionalidad en Chile han encarnado el rol de un cancerbero de esta musa sinigual, bella y portentosa, un cancerbero perro que viste corbata, animal de tres cabezas de perro: una cabeza política, una cabeza de tecnócrata, y la otra de institucionalidad. Recuerda la historia de una mujer encarcelada, apartada y condenada al silencio en una torre.

Esta historia se repite en Chile en todo ámbito cultural, como un vicioso círculo que se vuelve contra sí mismo para comerse su cola de alimaña. Se repite el patrón en la música, en las artes visuales y en las letras. Es un fenómeno que va mucho más allá de una cuestión de presupuestos o de programas ministeriales en materia de educación; mucho más allá de la incompetencia y de no saber o no tener mundo: es un estado espiritual y mental. De esta tan lamentable constante, es preciso escribir un ensayo, por lo tanto, no me extenderé más en estas cavilaciones.

También he podido racionalizar durante este proceso de acercamiento a la obra poética en Chile de que el cuerpo de obra deriva principalmente desde dos vertientes: la jurisprudencia, –siendo muchísimos los autores que cursaron la carrera de derecho, más que la de filosofía y letras- por una lado, representando a la formalidad y a la aristocracia con su exquisita educación, y la otra vertiente, la de los autodidactas, que no son autores que no tengan estudios o nociones de literatura, sino más bien que está representada por personajes inquietos y rebeldes, que han pasado por diversos campos ocupacionales y de conocimiento, y que desarrollaron obra literaria, encarnando así a una corriente más dionisiaca, si se le quisiera asignar una denominación que representase su carácter.

Los comentaristas coinciden en señalar como punto de partida de esta rica tradición literaria a Pedro de Oña nacido en 1570, hijo de español, y que se licenció de leyes en Lima, en la Universidad de San Marcos, en el Perú. Esta parece ser nuestra génesis. He escudriñado varias antologías de poesía chilena que se han ido publicando a lo largo de nuestra breve historia nacional: Antología general de la poesía chilena, Parnaso chileno, Antología chilena moderna, Antología de poesía chilena nueva, Antología crítica de poesía chilena, Entre la lluvia y el arco iris, entre otras. También he descubierto diversas revistas literarias fundadas por literatos o por colectivos. Con todo, no podría decir aún que tengo una clara noción de poesía chilena según su orden cronológico, o según intereses estéticos, o de motivaciones políticas. Todavía mi conocimiento es muy flojo en la materia. Todavía se me escapan muchos autores. Tengo muchos nombres en mi memoria que aún no he tenido ocasión y tiempo de calidad para dedicar al escrutinio de sus obras. En resumen, todavía soy un completo ignorante en materia de poesía y letras chilenas, me queda mucho por leer, y deduzco –presiento- que estoy recién comenzando una tarea mayor.

Los tres autores que he seleccionado para esta publicación, son autores a los que he conocido póstumamente –sí, desgraciadamente para mí, a don Armando Uribe, a Roberto Bolaño, y a Pedro Lira les he conocido de manera póstuma, de ahí mi amargura- de Bolaño me enteré cuando falleció –“el pago de Chile” se suele decir tan ligeramente, como si la frase y sus consecuencias fueran muy graciosas y divertidas, como si no tuviera nefastos orígenes y peores resultados en nuestro panorama socio-político-cultural.- Antes de leer a Bolaño, le conocí en una entrevista, y el personaje me fascinó por completo (esa entrevista desde entonces la he vuelto a ver como mínimo treinta veces); su conversación y lo que emanaba de él. A don Armando Uribe también lo encontré en registros audiovisuales, y también me maravilló el carácter y su palabra, antes de empezar a leerlo. Tampoco me canso de verlo en archivos audiovisuales, y tengo una biblioteca audiovisual con todo lo que encuentro de él en la web. De la existencia de Rodrigo Lira me enteré por allá en el 2013, en una conversación bohemia, pero no pasó de ahí mi interés, hasta el año 2021-2022 cuando escarbando en la poesía chilena, volvió a aparecer su nombre. También, como en los dos anteriores casos, revisé todo lo que pude encontrar en materia audiovisual, literatura en formato digital, y comentarios críticos que se han publicado, pero en su caso, son entrevistas de gente que alcanzó a conocerle, porque es muy escaso y raro el material donde el mismo Lira aparece. Su historia es verdaderamente trágica, en contraste con la de los dos anteriores personajes, porque su suicidio es el resultado del malicioso trato del ámbito cultural chileno, ese enano rastrero con cola que habita en cada facultad universitaria, en cada pasillo ministerial, y en todo directorio. Ese enano torpe, envidioso y mediocre, besador de culos que cada vez que aparece una estrella rutilante se encarga de separarlo del alumnado, del público general, y en definitiva del pueblo. Para desgracia y vergüenza de la institucionalidad y de las facultades de arte en Chile, todas esas estrellas brillan con esplendor propio en el horizonte cuales púlsares, y titilan fulgurantes sobre la gris mediocridad de nuestro triste paisaje cultural histórico, pero más importante todavía, en el corazón, la memoria y el quehacer de todo hombre que se precie de culto, inteligente y apasionado.

Y creció a mi lado como un árbol
toda una ilusión.

Y creció a su lado monstruosa
toda una obsesión.

La oportunidad de buscar en los
cajones un recuerdo que amar.

Como un vendaval a mi paso se revuelven
los trozos de un quemado papel.

Y pasó tanto tiempo que llegue
a ver sombras en color.

En plena noche, a eso de las tres
algo se acerca y no se deja ver.
Abre mi puerta quiero entrar y salir
y refrescarme antes de repetir.
Vivo en la calle, estudio de aprendiz
con libros que en la escuela nunca vi.

Abre mi puerta quiero entrar y salir…

ESPERANDO NADA, FRAGMENTO, ANTONIO VEGA

ODIO LO QUE ODIO, RABIO COMO RABIO

Armando Uribe Arce

Nota

Este libro es como si fuera póstumo. Es como si. Que en paz no descansemos. Son trozos de un espejo quebrado en más de mil partes. Quedaron unas ciento cincuenta hechas pedazos irregularísimos y montones de polvo cortante de vidrio molido. Demolición de un humano. El espejo que ya no hay, habría contenido una Presencia única pero vestida de Carencia con azogue. No más imágenes. El libro dice No más y nada y nadie. Basta ya. La muerte gesticula. La poesía se arranca los cabellos a puñadas. La rabia levanta al cielo su garrote. El odio se come las uñas de raíz. El vino atora y se trapica. Y esas cinco situaciones forman los otros tantos poemas de esta obra de tinieblas. El autor oye ruido de matracas métricas y cree que la atroz brutal crudeza responde a una actitud repetida en vida del póstumo, desde que tuvo uso de sinrazón, ésa que es madre de la poesía. La puntuación y su falta son deliberadas. Hay unos pocos neologismos; intencionales. Algunas referencias explícitas; y numerosas disimuladas. Al canto: hay aquí lo escrito en 1948, lo hay por 1997; y lo de entremedio mortificando. ¿Simple paso del tiempo? ¡Complicado!

Armando Uribe.

I

1

Llega la edad con sus achaques

y ya no tienes dientes con los que masques

las uñas se te quiebran de raíz

cuando caminas arrastras los pies.

Y todo te molesta en tu país.

Es que la muerte es tu país ¿no ves?

27

Eres frío, desaliento,

eres agrio, eres fuerte,

oigo tu sordo lamento,

anticipo de la muerte,

cuando el proceso lento

de la injusticia humana

me llena del desaliento

que de mi alma emana.

51 

La fosa en la que cupo el cuerpo

con el tiempo se hizo huesa.

Se redujeron los huesos

para que el nieto cupiera.

Luego los tataranietos

y los hijos de los choznos

olvidaron que hubo un hoyo.

52

La sola idea de la muerte de alguien

y no diré quién es, quién era,

la sola idea de su entierro, y de antes

las diligencias de los certificados,

mejor aquí me paro,

me descuella o descuera.

58

Y le crecen las cejas

cuando no tiene ceño

y le crecen las uñas

cuando no tiene empeine.

Le crecen los cabellos

aunque ya no se peine.

Los vellos crecen y no es bello

un esqueleto con cejas

un esqueleto con largas uñas

la calavera cabelluda.

63

Ni médico ni cura ni pariente ni amigo

ni conocido ni desconocido

cuando se está parturiendo la muerte

cuya placenta no se corta,

se enrolla en el ombligo como costra

73

Cuando el polvo mordamos sin encías

las víctimas de las parcas torpes

medusas de cabellos de gusanos,

no por literatura de diccionarios

laruses pequeños en traducidas

versiones en castellano desvarías.

90

La muerte en silla de ruedas

llevándola yo despacio.

Le vomito encima y vacio

sobre su calva mi acedia.

Y yo en camilla que rueda

veloz hacia el otro espacio

el atroz con mi ortopedia

según si so sobre tras.

92

Querrás morir. Querré.

¿Morirás? Moriré.

¿Mirarás a las gentes horribles?

¡No más!

95

Ven muerte tan escondida

Que no te sienta…Se sienta.

Muestra la teta. Convida

leche siempre que uno tienta

su corpiño y coño. Henchida.

II

119

El dios Príapo arranca

de la columna y una mariposa

lo persigue pero no se le posa

prudente en su labio sino en sus ancas.

121

Con mi labio violeta en tus violetas

Labios depositaré mi cosa

que yo sé yo sabré no te metas

tú, yo te meteré mi mocosa

mucosa musgosa vergonzosa

secreta –con lo que tú secretas te haré moza.

126

Se mueren los poetas, malos buenos

mediocres (que es lo peor) pero poetas

que mueren como moscas en invierno

aunque estemos en plena primavera.

Ha llegado el verano y otros vuelan

borrachos (no de sol a sombra), eternos

sus dichos –para lo que les espera.

III

144

El día entero y la entera oscuridad

Delirium tremens del no dormir: verás

moscas de ojos más grandes que sus cuerpos

y jorobados que vuelan como cuervos

de un ala y por todas partes pelos

y no verás porque tú eres el insecto.

151

El de la negación dice mentiras

cuando no dice nada y cuando dice

No. Es espíritu con iras

de dios que no es dios. Se admira

cuando se mira al espejo y se tira

al espejo y su sangre es de narices.

152

Las mal casadas y los mal casados

hacen los matrimonios, las familias

y las genealogías que pasados

los partos y las muertes nos afilian

al dios de los ejércitos en filas

de soldados que nunca han visto guerra.

¿Nos ufanamos sin embargo? Tierra

nos cubre a todos los que exilia.

155

                                    (Cfr. Tucídides, citado por Stendhal)

“Tendéis vuestras redes muy altas”

como para cazar aves tiernas

 y estamos rodeados de sapos y ranas

no hay pájaros ni peces, hay culebras.

Sois de ésos que se jactan.

IV

160

El horror con sus guantes llenos de hongos

por el revés tantea toda cosa

y a los seres les hace signos hórridos

(porque están vivos) con asco los toca

a la distancia y tirita su papila.

174

                                    (Cfr. Petronio, Satiricón. Canto a príapo)

“El vino nuevo arderá en los vasos

Y tres veces en torno a tu santuario

La juventud, más que un poco borracha

se paseará cantado”, con muchachas.

178

Deliciosa cirrosis

de mis amigos, ambrosía

del pasado jolgorio

frívolo, desesperado,

por tu labio mortuorio

en mi copa vacía

toses y hablas de “agnosis”

(como tú estoy curado).

181

Odio lo que odio rabio como rabio

desdén desdén desdén desdén desdén.

El rencor la amargura y el resabio.

El bien es malo y el mal es el bien.

Nacer vivir morir no me lo den.

Habla mi corazón alma sin labio

y por decir os digo amén amén.

182

El poder decir pestes de casi todo

lo que ocurre y considerar a las gentes

como apestados como apestosos

es un placer que sólo da la edad

y la senilidad y el no tener bienes

sino males y achaques y peste.

184

Es tal mi desdén hacia lo vivo

que ni muerto tendría tal desdén.

Siento un odio frío siento frío

en los nervios en el alma y en

no sé qué más. Debo de tener

fiebre. El tiempo del año es estivo.

Me hace daño. Bañarme en un río.

Este libro empieza

con la muerte largamente

y termina

con el vino en breve.

Pasa por la poesía;

Y por la rabia y el odio con gusto.

Se llama precisamente

Odio lo que odio, rabio como rabio.

Hay cosa escrita en 1948.

Las hay de 1997.

El simple paso del tiempo.

Complicado.

Armando Uribe, (28 de octubre de 1933, Santiago de Chile; 22 de enero de 2020, Santiago de Chile)


PROYECTO OBRAS COMPLETAS

Rodrigo Lira

ANGUSTIOSO CASO DE SOLTERÍA

No las damas, amor, no gentilezas

De caballeros canto enamorados;

Ni las muestras, regalos y ternezas

De amoroso afectos y cuidados.

Alonso de Ercilla, LaAraucana, Canto I.

Madrid, 1569

Juan Esteban Pons Ferrer (el individuo representado en la foto de la izquierda)

historiador y arqueólogo (anda por donde nadie lo llama, desenterrando karmas,

chismes y pasados)

ingeniero de futuros utopizantes (dispone de varios para compartir)

rara especie de pájaro parlante de gayo a rayas (muy rayado)

parecido a los que tenían en la Isla de Pala, según narra San Aldous Huxley

             (ayuda –a veces, al menos- a concienciar situaciones, a darse cuenta)

nacido el 26 de diciembre de 1949 a las 11:30 A.M.

hastiado y harto –y harto- de experimentar a sí mismo como

            huna hentidad hincompleta

considerando

            -el cierre de la agencia matrimonial L’Amour

            -los sucesos que son del dominio del público –y los que no lo son-

            -el aumento de la radioactividad en la biósfera      

de los gases propelentes en la ionósfera

de los precios y tarifas y

            -la situación en general y

                        en particular la suya de él

            ha decidido hacer aperecer a la luz pública el siguiente

POEMA ANUNCIO

que por falta de fondos no es posible incluir en alguna edición dominical

del diario EL MERCURIO de Santiago de Chile en los avisos económicos

clasificados “Ocupaciones Ofrecen”, sección N° 90: Asesoras del Hogar,

Mozos y Agencias Ofrecen (hasta hace algunos años, Domésticas, Mozos y Agencias)

Dos puntos, comillas

CON SUMA URGENCIA

para todo servicio

se necesita

niña de mano

                                    o de dedo

o de uña –de uñas limpias, de ser posible-,

de labios de senos de nalgas de muslos de pantorrillas

y otros-as, niña de mano de pie o sentada

en posición supina o de cúbito dorsal,

boca arriba o boca abajo o –preferentemente- a horcajadas.

En otras palabras

            Un bueno bello veradero bípedo implume

            -e imberbe: de sexo femenino- tricerebrado

Id est (es un decir) una mujer que se disponga de tres cerebros:

-uno para ideas y pensamientos: abstracciones/ lemas/ e imágenes/

-otro para emociones: intuiciones/ afectos/ y pasiones y

-otro cerebro para acciones y movimientos

posibles de entrar a funcionar en forma armónica y no-contradictoria

            en el menor plazo posible le resulte

a la tricerebrada del caso, la chica niña tipa perica paloma galla o mujer

            a garota menina ragazza o donna-mobile, pelo al vento

            una fille or une femme femenina: con rasgos actualizados

            o latentes de geisha

            a girl or a woman order eine Fraulein,

preferiblemente in her twenties: entre los veinte y los treinta,

una Hija del Hombre: hermana, más que hija, del Hijo del Hombre,

o hija de un hombre con ojos de cristal y papel sellado en la piel…

(mirad, niñitas: lo mismo que cantaban los jaivitas…)

hija de su madre

hoja en blanco o escrita

ojos abiertos o cerrados o en blanco: cada cosa a su tiempo;

hija de quien sea, no importa demasiado en qué hilera de la pirámide social,

a qué altura estaban los ladrillos con que la construyeron

ni sus coloridos o matices o distribución de la melanina, su estatura

o altura, tonelaje, desplazamiento o medidas

No se exige referencias, recomendaciones, experiencia previa, fe de bautismo

certificados de antecedentes, nacimiento, buena conducta

            u honorabilidad, prueba de aptitud académica,

             licencia de educación media o para conducir,

             ni título ni grado alguno.

                        However, Ph. D.s are encouraged to apply.

Se ofrece;        Buen sueldo

                        pan y cebolla

                        techo y abrigo

                        tiempo y paciencia

                        alma corazón y vida

                        disposición a contraer matrimonio y de llapa

  1. el acceso a un raro computador

ex –uberante y con ex –céntrico, atiborrado de información,

programado no se sabe por ahora por Quién y (ni) para qué,

y que, a pesar de muuuuuuchas cosas, mal que bien o bien que mal,

funciona.

  • un cuerno de unicornio

en el cual se enrolla la fértil y señalada provincia

de un largo y angosto corset de soledad,

un reto su resto difícil de aceptar o de asumir: un cacho,

un cuerno lleno hasta el borde y hasta rebosante de

      semen, sudor y lágrimas

-tal vez quede, todavía, resto de sangre-

      lleno también con gritos

      y susurros y sollozos y

      ronroneos y ocasionales

      gotitas o cristales de paz que,

      como las cepas del yogurt

      pueden cultivarse en un medio adecuado.

      De “amor” me temo que no

      (a esa palabrita le han corrido demasiada mano)

  • una boca y sus correspondientes bordes e interiores
  • un par de ojos con sus párpados y sus correspondientes

apéndices pilosos

  • un par de manos con un pulgar oponente y otros cuatro dedos

(cada una), más un conjunto de líneas difíciles de describir

por escrito.

  • un par de bien conformadas orejas y otro de fosas nasales,
  • un pecho suficientemente peludo
  • una cabellera subdesarrollada: una calva en vías desarrollo
  • una barba (optativa): posibilidades de bigotes, peras, patillas,

chuletas, etcétera.

                        y)   vello corporal de diversos matices de color y de texturas varias;

                        z)   un cuerpo en aceptable estado, con las capacidades de ver y mirar,

                              oir y escuchar, palpar y tocar, oler, gustar y saborear,

                                tomar el peso, beber y percibir alteraciones en la temperatura,

                                humedad, presión atmosférica y posición relativa a la atracción

                                gravitacional,

todo con poco uso.

En el hipotético –pero no imposible- caso,

en el evento de que la lectura deste poemaanuncio repercutiera en alguna

interesada,

ésta podría escribir –a mano o a máquina- o mandar un cassette u otro medio

asking for further and additional info [2] al nombre mencionado supra

            -al comienzo- a la dirección

            Grecia 907

            Departamento 22

            Ñuñoa

            Santiago

Mandando, si le es posible, foto reciente o autorretrato visual o verbal

-escrito y/o hablado- ánimo, consejos, datos o buenos deseos, regalos, donativos,

becas o subsidios, fruta

            al autor de este poemaanuncio a donde le parezca

adecuado mandarlo.

COSAS QUE SUELEN OCURRIR EN ETERNOS INSTANTES

In memoriam A.R.

Roberto se cae se estrella en el suelo de baldosas

y muere.

            Roberto resbala por ocho pisos de caja-escala

se desliza por el aire de ocho pisos de distancia v

                                                                             e

                                                                             r

                                                                             t

                                                                             i

                                                                             c

                                                                             a

                                                                             l

desciende en el aire la gravedad lo llama

abajo se va raudo eternamente por ocho pisos

de distancia entre la espiral de la escalera

mientras duerme el ascensor en la vigilia iluminada

por tubos de neón blanco la caja del edificio en la avenida

que lleva el nombre del que fundara siglos ha la ciudad dondese

edificio se levanta sus ocho pisos de altura mientras duerme la gente

del edificio en esa noche de domingo

                        ‘la noche más nocturna y cansada

de la semana

                        ¿o es la noche del sábado?

                                                                       No sé, es en todo caso

un fin de semana, y la primavera se asoma en este tiempo

en que Roberto se deja caer

                                               y parece que no grita

                                               ¿O es que nadie le oye?

¿O es que todos lo oyen y prefieren colectivamente olvidar ese grito

que se mezcla con los sueños

de los dormidos?

Abajo viene Roberto down he came, he comes

            en la noche iluminada por la Luna

            llena de fin de agosto,

                                    a lo lejos plañen

            maullidos, se escucha

                        el ruido del aire

            por la caja escala al rozar la ropa

            y en las manos de Roberto hay diversas

                                               sustancias químicas

                                                   chemicals

en su sangre y su sudor

(de un manuscrito que data del verano de 1979)

SEGUNDA PARTE

Es Ti Pi

      Título:

   (en castellano,

                        Ese Te Pe.)

                                               II

                                                           ¡Prosigue!

  1. Sigue, tirando, pero

sin terrores paralizantes:

sigue transitando, previendo

sabiamente, trotando. Procura

soportar todo pacientemente

-serpiente, toro paloma-,

sintiendo, transpirando, presintiendo

siendo tú, simplemente;

saltando, traqueando, pensándola.

Sobreponiéndose, tropezando

                             prosiguiendo:

sigue tratando porfiadamente

2.- sin tozudeces pelotudas-.

III

                        ¿Serás talvez perdonado?

                                               IV

Sencillamente

                       te propongo

            -simplemente, te prometo-

            solamente tres palabras:

            sólo tendrás piedras

            -sombría, terrible parábola-.

                         V

                        1.-¿Sexo, ternura? Posibilidades

                                    solamente: tu piel

                                    sola: triste prisión:

                                    sólo tendrás piedras.

                        2.¿Sueñas turbinas, productos?

                                    ¿Solazarás trabajo –“pega”-?

                                    ¿Sacarás tu platita

-salario: tiempo, préstamos…

-sueldos taxis parafina

-sémola, tallarines,

porridge…,-

sandías, tomates, peras;

sandwichs, tecito, posta…?

                                    ¡Sólo tendrás piedras…!

  • Semillas… techo… pan

¿Sabes tecnologías para

sembrar terrenos, praderas

sementeras tiernas, perfumadas,

semanas -¡tantas!-: primores

-suavidades tempraneras-

primaveras…?

                   ¡Sólo tendrás piedras!

  • ¿Supones tal vez poseer

sentido, tiempo,

permanencia…?

¡SÓLO TENDRÁS PIEDRAS!

                       VI

  1. Sólo tendrás piedras:

simientes

            temblorosamente

pétreas.

  • ¿Sabrás   tomar

Pulir

                     separar

                          trozar

                               pulimentar

                     simples, terrestres piedras

                     solitarias, tiradas por

                     serranías, tundras,   playas…?

  • Sabias, telúricas piedrecillas

sucias, trizadas, punzantes,

separadas también, pero

serenas. Trinando, pronunciando

silenciosamente temas prístinos.

4.  son tranquilas; permanecen

            sencillas, terráqueas, profundas,

            sobreviviendo tan

                                   perseverantemente…

                                   VII

  1. Sólo tienes palabras,

solamente tres

                       palabras

(sólo/ tendrás/ piedras).

  • Sólo tienes pa-la-bras:

solamente tenés

                 Palabra

(sofía – telos – paideia).

  • ¿Serás tal vez perdonado?
  • ¿Superarás todo? ¿Puedes

saber todo? ¡Por

supuesto!: todo: Primero

Segundo. Tercero. Pronto

sinceramente, te prometo:-

surgirás triunfante,

                 prometeico…,

sonriente, trémulo,

                 pacífico.

  • Simplemente te propongo

Suave, trinitariamente pergueñando

                       Eses, tes y pes

                                               ad infinitum

                                                                      S T  ó P/

NIL NOVI

SUB SOLE (4)

cuatro epígrafes

SIN DUDA ES tá más allá de la poesía (sic),

pero bastante más acá de la originalidad.

Los poetas europeos de la posguerra (…!)

ya intentaban estas tomaduras de pelo por

el 1950. No hay complejo de culpa (…?)

alguno que me haga decir que es poesía (sic)

                                                           esto.

Jorge Jobet (1)

El libro (…) Es tá pulcramente impreso,

con una diagramación que luce originalidades

  que los surrealistas europeos fatigaron

en la década del veinte.

  Edmundo Concha (2)

De ahí que nos re sulte tan penoso recorrer el libro

… (sin contar con la provocativa cita de Pica-

bia a continuación de la bandera nacional, o

el obsceno texto de la página 129), porque nos

suena (sic) a cosa vieja, sin ese “frescor del

pasado” que sabe comunicar Calderón a su obra, y

más anticuado y penoso nos parece cuando con

“la re la re la realidad”, sigue a Louis

Aragon: la re la re la realité

Braulio Arenas (3)

  • opinión manuscrita sobre una de las copias dactilográficas

de “Desenrollando la Metapoesía”

      –colección de dazibaos– enviada bajo el pseudó-

nimo “metapoeta” a la Quinta Versión del Certamen Nacio-

nal para poetas inéditos del Taller de Letras “Ariel”

(subrayado del compilador)

  • crítica al libro ómnibus Poesía para el camino (Ediciones

Nueva Universidad/ Uej. Alfabeta Impresores, Santiago, 1977),

en la revista “chilena de la actividad artística”

La Bicicleta (N° uno, Santiago, 1978)

                                         (subrayado del C.)

  • à propos de La Nueva Novela, libro de Juan Luis o/y

Juan de Dios Martìnez, Ediciones Archivo, Santiago, 1977,

en el artículo Dichas y Deschichas de la Poesía. El Mercu-

rio de Santiago, domingo 4 de junio de 1978

                                                                             (S. del C.)

  • NADA HAY DE NUEVO en este mundo, nadie puede decir

“he aquí una cosa nueva”: porque ya existió en los

siglos anteriores a nosotros.

11. no queda memoria de las cosas pasadas; mas, tampoco

de las que están por venir habrá memoria entre aquellos

que vendrán después, a lo último.

                                                     Eclesiastés, capítulo uno

                                                     Versículo(s) diez (y once).

      (siguiendo la traducción del P. J. M. Petisco, S. J.)

  • Traveseando:   neologismo compuesto a partir de los vocablos

travesía y travesura.

  • Torre:              La Torre/arcano mayor en juego del Tarot/.

(En el Tarot, este arcano representa a Dios, como

rayo que derriba una torre de la cual caen unos tipos).

La torre de Babel./ La torre ENTEL, en el lugar

donde estaba la casa de Vicente Huidobro./ La torre de Nesle, cerca de París./ La de la UNCTAD –la del Diego Portales-./ La del palacio de Florencia./ La de Londres./

La de los Ingleses en Buenos Aires./ a Tour Eiffel./

La de la plaza de armas de Iquique. La del edificio

              del Seguro Obrero, en la de la Constitución./

La torrecilla del gendarme de guardia –para él, su arma-

mento, su transistor sister y su afane o brasero./

Las torres de las iglesias y los templos del planeta entero.

Y todas las otras –especialmente, las torres de sangre

De Tlön, Uxbar, Urbis Tertius (narración fantástica de

Jorge Luis Borges que nos cuenta sobre un mundo imaginado por grises sabios hasta el último detalle)-.

Cabe por último señalar que hay quien no desea se lo recuerde “como una torre de Pisa atravesada en la garganta de los intelectuales”.

  • Cf. Evangelio sec. S. Mateo, capítulo diez, versículo 16.

(sed astutos como serpientes y cándidos como palomas.

El toro lo meto al medio, sin previo aviso).

  • Palabra:          Logos, en griego. Lo que era en el principio, y con

Dios era, y con Dios estaba, y dios era, sec. el evangelio

de San Juan, al comienzo: I: 1, 2, 3.

Sofia: en griego, sabiduría.

Telos: en griego, finalidad, propósito, objetivo, función

Paideia: en griego también. Ideal educativo (o algo así).

Ulterior Desdibujo

Contribución zoo-eto-lógica al trabalengua del Topo

El topo es un bicho ciego,

            más bien sucio, extremadamente necio, torpe y lento.

            Es un bicharraco raro –parrandero, repelente y recato.

El topo es un pobre diablo

            de índole subterránea:

            si sube a la altura del suelo

                                          se apuna.

El müy tunante hace tüneles en el subsuelo: los cava en labores de zapa.

Se pasa metido en su cueva con las persianas echadas: el mundo externo

                                                                                   lo abruma. A las ene

                                                                                   aún no sale de la cama.

            Este mamífero estúpido, no vidente y desgraciado

se come las uñas se mesa las barbas

aúlla a la luna, al mediodía

del viernes almuerza pescado.

                        Cuando es guagua saca leche de las tetas de su madre,

                   Tiene flatos y diarreas; más poco más tarde el estómago

            que el Topo lleva en su guata se va acostumbrando a los plátanos,

            y hasta al maní confitado y, cuando le sobreviene a cada momento

            algún otro contratiempo inesperado

                                               bebe caldo de cabeza para poder calentársela

            -podrían resfriársele el seso, el cerebelo, el cerebro y el encéfalo.

En cuanto a en vistas a enfriarse su zona sesera –si la mano se le pasa-,

se compra en algún astillero un barquillo con helado.

                                    El alma del Topo se abruma cuando afuera de su cueva está nublado

                               Cuando hace Resfriado, se cuenta los Mocos con un Pañuelo morado

                Quand il fait bon, el Topo se siente y vivencia a sí mismo como una fruta de Tuna.

            Se marcha a los cerros los días nublados, pese al precio de los Bases y al paso pesa-

do del Mando, que lo tiene tan cansado.

                                                                No importa que la Perdiz críe Cola,

o el Cerdo Plumas; el Topo nunca será un Astronauta. Ergo, que la Luna

lluevan Piedras de repente es algo que al Topo lo tiene sin ningún cuidado.

El Topo es un bicho ciego: no hay que exigirle Razones, o pedirle Sacrificios,

Compromisos o Tomas de posiciones. El Topo ve muy poco más allá de sus Narices;

tiene menos de dos dedos en la frente: en su Frente sólo tienen Arrugas, es un

animal limitado, Le va pésimo en las Pruebas de Aptitudes Matemáticas; no manipula

la Regla ni el Ábaco; no mide ni cuenta, no resta, ni suma, ni eleva a la potencia. Su

operatividad lingüística es un cuchillo de plástico. El Topo mismo y entero es un

                                                           hacha de madera, es un ladrillo de espuma,

es una sopa de helado, es un neumático fláccido.

Si el Topo fuera payaso trabajará en un Circo haciendo de boletero, o de letrero.

Si fuera redondo, se iría rodando de vuelta a su cueva, a empedrarle los Infiernos

a los bienintencionados. Si el Topo fuera cuadrado lo usarían de ladrillo, si fuera un programa de radio sería aburrido. Si el Topo estudiara, algún día se recibiría de

todo un Topo profesional. Por ahora es un mero aficionado – al pie de la letra avant

la letre, a las duchas de agua tibia y las patatas de chancha-, y aunque no es feo,

ni tonto, la Sociedad desaprueba su apariencia displicente, su actitud obstruccio-

nista e indolente, su parsimonia pausada –na’ de venirle con prisas…!-, su terri-

ble ineficacia disidente. Qué torpeza la del Topo, qué pesadez en su ánima, qué

ligereza de cascos, qué espíritu de gallina en su naturaleza, qué paciencia más

taimada y qué destellante sorpresa cuando su congénita pereza por breves instantes

desaparece, y el Topo se despercude, se esfuerza y produce sus cosas…!

Cuando el Topo va a salir por la noche de paseo, un baño de spuma toma en su tina.

Con un jarabe rojo de rosadísimas rosas se perfuma, y se empolva las mejillas y mo-

llejas con harina. Se lustra un zapato, se ordena y encrespa la cola, con un cepi-

llo de dientes se asea la dentadura, con esmero se atusa bigote y pestañas con la a-

yuda de un poquitín de gomina- y llega siempre atrasado. En lo mejor del partido

… se queda dormido.

            Cuando el Topo se agarra una bronca, atruena terrible, se terremotea, rezonga

cuestiones horrendas y roncas, se aturulata, palidece y casi –o por poco- se cada-

verea; se le conturba la neura, argumenta sinrazones, se le enredan las neuronas y

se le amurra el caletre. De que la cosa es en serio, se sigue que no es en broma:

¡que nadie le venga con cuentos ni monos!

                                    Raza irritable la de los Topos

Todo les parece mal: la Luna,

por no ir más lejos –el Sol

les parece pésimo. La vida

misma es para ellos como cual

absurda herida, llena de Furia

y Sonido. El completo y ancho Mun-

do les parece como una broma ma-

cabra, tremebunda, de mal gusto, como

un chiste de los sucios,

                                   o un exceso.

            Al final de la película, el Topo se aleja

gimoteando, murmurando sus quejas, gemebundo.

            Por flojera no se muere todavía.

Se tiende de panza al sol, si el Sol calienta,

se arrana como una lagarto gordo y sueña que está

                                                                       /despierto.

Se lo lleva la corriente o es víctima de los Sapos.

            Generalmente

                                    se lo traga una serpiente.

EN EL LÍMITE del lenguaje

                                                           me canso.

                                    Entonces, cualquier palabra

Es un regreso, un más- acá

O tal vez

Nada más que la cabriola,

La piruleta, el cohete o

El petardo: ruido

Breve, todo

Pasa.

¿Hay límites en el lenguaje?

O sólo falta qué decir: el

Sentido.          ¿Y el sonido?   ¿La ráfaga

De palabras, el e s t a l l i d o ?

Ruido breve,

           Todo pasa.

La vivencia:  otro hito o

Punto de referencia. In-transferible

Sustancia: comunicable, tal vez, con telepatía

-pero no con poesías,             pero no con escritura.

Para qué, por qué.                  El silencio.

Mejor.             Mejor

                                               Nada.


POESÍA REUNIDA

Roberto Bolaño

En coches perdidos, con dos o tres amigos lejanos, vimos de cerca

a la muerte.

Borrachos y sucios, al despertar, en suburbios pintados de amarillo,

vimos a la Pelona bajo la sombra de un tenderete.

¡Qué clase de duelo es éste!, gritó mi amigo.

La vimos desaparecer y aparecer como una estatua griega.

La vimos estirarse.

Pero por sobre todo la vimos fundirse con las colinas y el horizonte.

Volví en sueños al país de la infancia. En el cielo

había una espada azul. Una gran espada azul sobrevolando

los tejados marrones y rojos de Quilpué.

Entré caminando, con las manos en los bolsillos, y busqué

las viejas películas: el riachuelo, el caballo, la plaza

cubierta de hojas, el porche de mi casa. No vi

a nadie. Hasta el Duque había desaparecido.

De alguna manera intuí que el pueblo había entrado

en una suerte de operación geométrica sin fin. La espada

se reproducía en el cielo mas siempre era una e indivisible.

Policías

Romeo y Julieta en un sistema policiaco

Todo Dante todo Boccaccio todo Ariosto

Marlowe en un sistema policiaco

El fulgor oculto de Velázquez

Acuático desértico arbóreo aéreo mi cuerpo en un sistema

de comisarías y coches patrulla y la radio

a medianoche

sólo diciendo que algo marcha mal en el Distrito V

entre la calle Hospital y la calle del Carmen

¡bloqueen Jerusalén, saquen a los negros

del bar Jerusalén!

Y entre los puestos de fruta

y los puestos de verdura y los puestos de carne

pasean los hombros y las rodillas de los polis

¡Cada vez más jóvenes!

Busca en Arquíloco la presencia inevitable

de los detectives

busca en Anacreonte las estelas de los policías

Armados hasta los dientes o desnudos

son los únicos capaces de mirar

como si sólo ellos tuvieran ojos

son los únicos que podrán reconocernos

más allá de cualquier gesto:

brazo inmovilizado en indicaciones

que ya nada querrán decir

El Burro

A veces sueño que Mario Santiago

Viene a buscarme con su moto negra.

Y dejamos atrás la ciudad y a medida

Que las luces van desapareciendo

Mario Santiago me dice que se trata

De una moto robada, la última moto

Robada para viajar por las pobres tierras

Del norte, en dirección a Texas,

Persiguiendo un sueño innombrable,

Inclasificable, el sueño de nuestra juventud,

Es decir el sueño más valiente de todos

Nuestros sueños. Y de tal manera  

Cómo negarme a montar la veloz moto negra

Del norte y salir rajados por aquellos caminos

Que antaño recorrieran los santos de México,

Los poetas mendicantes de México,

Las sanguijuelas taciturnas de Tepito

O la Colonia Guerrero, todos en la misma senda,

Donde se confunden y mezclan los tiempos:

Verbales y físicos, el ayer y la afasia.

Y a veces sueño que Mario Santiago

Viene a buscarme, o es un poeta sin rostro,

Una cabeza sin ojos, ni boca, ni nariz,

Sólo piel y voluntad, y yo sin preguntar nada

Me subo a la moto y partimos

Por los caminos del norte, la cabeza y yo,

Extraños tripulantes embarcados en una ruta

Miserable, caminos borrados por el polvo y la lluvia,

Tierra de moscas y lagartijas, matorrales resecos

Y ventiscas de arena, el único teatro concebible

Para nuestra poesía.

Y a veces sueño que el camino

Que nuestra moto o nuestro anhelo recorre

No empieza en mi sueño sino en el sueño

De otros: los inocentes, los bienaventurados,

Los mansos, los que para nuestra desgracia

Ya no están aquí. Y así Mario Santiago y yo

Salimos de Ciudad de México que es la prolongación

De tantos sueños, la materialización de tantas

Pesadillas, y remontamos los estados

Siempre hacia el norte, siempre por el camino

De los coyotes, y nuestra moto entonces

Es del color de la noche. Nuestra moto

Es un burro negro que viaja sin prisa

Por las tierras de la Curiosidad. Un burro negro

Que se desplaza por la humanidad y la geometría

De estos pobres paisajes desolados.

Y la risa de Mario o de la cabeza

Saluda a los fantasmas de nuestra juventud,

El sueño innombrable e inútil

De la valentía.

Y a veces creo ver una moto negra

Como un burro negro alejándose por los caminos

De tierra de Zacatecas y Coahuila, en los límites

Del sueño, y sin alcanzar a comprender

Su sentido, su significado último,

Comprendo no obstante su música:

Una alegre canción de despedida. Y

 acaso son los gestos de valor los que

Nos dicen adiós, sin resentimiento, ni amargura,

En paz con su gratuidad absoluta y con nosotros mismos.

Son los pequeños desafíos inútiles —o que

Los años y la costumbre consintieron

Que creyéramos inútiles— los que nos saludan,

Los que nos hacen señales enigmáticas con las manos,

En medio de la noche, a un lado de la carretera,

Como nuestros hijos queridos y abandonados,

Criados solos en estos desiertos calcáreos,

Como el resplandor que un día nos atravesó

Y que habíamos olvidado.

Y a veces sueño que Mario llega

Con su moto negra en medio de la pesadilla

Y partimos rumbo al norte,

Rumbo a los pueblos fantasmas donde moran

Las lagartijas y las moscas.

Y mientras el sueño me transporta

De un continente a otro

A través de una ducha de estrellas frías e indoloras,

Veo a la moto negra, como un burro de otro planeta,

Partir en dos las tierras de Coahuila.

Un burro de otro planeta

Que es el anhelo desbocado de nuestra ignorancia,

Pero que también es nuestra esperanza

Y nuestro valor.

Un valor innombrable e inútil, bien cierto,

Pero reencontrado en los márgenes

Del sueño más remoto,

En las particiones del sueño final,

En la senda confusa y magnética

De los burros y de los poetas.

Notas para componer un espacio

Las mujeres que llegan a la Casa del Lago

con sus automóviles y sus hijos

de un año o tres o cuatro

me observan soñolientas

Ellas son rubias y gustan pasearse por las galerías

donde se pudren cuadros hechos por muchachos decentes

Ellas me miran mientras sus hijos deciden

si se orinan en los pantalones o no

Ellas me transmiten con sus movimientos

la certeza de una pequeñoburguesía en ascenso:

piernas que han usado los tecnócratas

muslos que han usado los tecnócratas, pezones

que han usado los tecnócratas

En ellas veo a muchachas

que no hace más de uno a tres años

pensaron en la vida como algo diferente

a esta manzana de plástico fácilmente predecible

En ellas aún puedo ver a muchachas

en primer semestre de Filosofía

apareciendo intempestivamente en tu cuarto de entonces

y gritando te amo te amo

o cogiéndote del pene

en plena calle

ante el horror de las madres

de sus futuros maridos

y leyendo poemas de ellas mismas

donde decían no me voy a vender

mi amor no necesita paraguas

donde se mostraban al mundo de una manera limpia

mi amor es la lluvia

Ellas levantan a sus bebés y parece que te los ofrecieran

Ellas se pintan los labios mirándose

en los espejos de sus coches

pero en verdad te ven a ti que te alejas

Que te alejas más aburrido que asqueado

pensando en muchachas que no hace más de uno o tres años

(¿o dos semanas?)

navegaron en una cama por 1.ª vez contigo

enterándose que un orgasmo es algo definitivamente Bello

y Explosivo

y siendo dañadas por esa explosión

y por esa belleza

Ellas meten sus cosas en el auto

bolsos, programas, afiches, niños, extrañeza

y se van a buscar al esposo a la oficina

Y aceleran, aceleran, aceleran

pero la Tierra se mueve mucho más rápido que ellas

Lo recuerdo.

También yo viví

Aquel instante

Único

A los veinte años

En un lugar

Del hemisferio

Sur.

El poema

De las pinzas

Suspendidas

En el aire

Helado.

Frío y miedo

Pero no

Porque el instante

En sí

Nos aterrorizara.

La majestad

Nos aterroriza

Sólo pasa.

Frío y miedo

Porque así éramos

Sólo jóvenes

Y nada teníamos

Sino nuestro

Valor

Y nuestro humor.

Valores relativos

Apoyos nulos

En la Antártida

Instantánea

Del poema.

Y pensamos

O al menos

Yo pensé

Que de aquella

Caja

De errores y casualidades

No saldríamos

Con vida.

Y así transcurrió

La totalidad

Del instante

Sus fragmentos

Reales.

Y ahora

Aún vivo

Sólo recuerdo

El vapor

De nuestras bocas

Y el calor

De nuestros ojos

Y

De nuestros corazones

Y no consigo

Entender

Qué pasó.

Sangriento día de lluvia

Ah, sangriento día de lluvia,

qué haces en el alma de los desamparados,

sangriento día de voluntad apenas entrevista:

detrás de la cortina de juncos, en el barrizal,

con los dedos de los pies agarrotados en el dolor

como un animal pequeño y tembloroso:

pero tú no eres pequeño y tus temblores son de placer,

día revestido con las potencias de la voluntad,

aterido y fijo en un barrizal que acaso no sea

de este mundo, descalzo en medio del sueño que se mueve

desde nuestros corazones hasta nuestras necesidades,

desde la ira hasta el deseo: cortina de juncos

que se abre y nos ensucia y nos abraza.

He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo;

 los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos,

 y manché todas mis ropas. Porque el día de la venganza está en mi corazón,

 y el año de mis redimidos ha llegado.

 Miré, y no había quien ayudara, y me maravillé que no hubiera quien sustentase;

 y me salvó mi brazo, y me sostuvo mi ira.

 Y con mi ira hollé los pueblos, y los embriagué en mi furor,

 y derramé en tierra su sangre.

ISAÍAS 63; 3-6


Armando Uribe Arce

Santiago de Chile, 28 de octubre de 1933, 22 de enero de 2020. Licenciado en Ciencias Jurídicas, Derecho Universidad de Chile, experto en derecho minero. Ministro de relaciones exteriores 1967. Participa en 1967 en la delegación para la Asamblea extraordinaria de Naciones Unidas para el Tratado de No proliferación Nuclear. Embajador ante la ONU, embajada chilena en Estados Unidos 1968-1970. Embajador en China. Destituido del Ministerio de Relaciones Exteriores después del Golpe de Estado y la dictadura militar en 1973, se exilia en Francia. No vuelve a escribir poesía como protesta simbólica contra la junta militar de Pinochet sino hasta 1989, coincidiendo con la transición.

Ejerció como profesor en la Universidad Estatal de Michigan; La Sorbona, París, y la Universidad de Chile como profesor de Derecho.

Poeta, ensayista, diplomático, abogado, traductor y catedrático. Premio Nacional de Literatura. Real academia chilena de la Lengua.

Rodrigo Lira

Santiago de Chile, 26 de diciembre de 1949, 26 de diciembre de 1981. Universidad Católica. Psicología, Filosofía, Artes de la Comunicación, Historia. En 1975 retoma estudios -después de haber sido diagnosticado con esquizofrenia- en la Universidad de Chile, matriculándose en la Facultad de Bellas Artes, para tres años más tarde inscribirse en el departamento de Lingüística y Filología. No completaría nunca ninguna carrera. Ocupa en la tradición poética chilena un lugar como de “poeta maldito,” y reconocido hoy como autor de culto. Se suicidó el día de su cumpleaños, desangrado en la bañera de su apartamento. Tenía tan solo treinta y dos años.

Roberto Bolaño

Santiago de Chile, 28 de abril de 1953, Barcelona, 15 de julio de 2003. Vive en Valparaíso, Viña del Mar, Cauquenes. A los quince años llega a México, en 1968, año dela insurrección universitaria mexicana. Abandona los estudios secundarios a los 16 años para no volver jamás a la educación institucional. En 1975 junto a otros jóvenes escritores poetas mexicanos fundan el movimiento literario del Infrarealismo. De México emigra a España donde desarrolla su obra narrativa, vive en Barcelona, Gerona, Blanes. Internado en Barcelona, fallece tras quince días en coma como consecuencia de su insuficiencia hepática. Premio Ciudad de Alcalá, Premio Herralde, Premio Rómulo Gallego, Premio Círculo de Críticos Nacional del Libro. Está considerado como uno de los más grandes narradores y novelistas contemporáneos de lengua española, y varios de sus títulos han sido ubicados entre las listas de los 100 ó 50 ó 20 mejores libros de los últimos cincuenta años.