Early work

Oil on canvas

Series

2008 c

(reverse)

El tema aquí representado -un buda-, perteneció a una serie que estaba inspirada en las antiguas civilizaciones y sus formas de expresión espirituales, rituales y místicas. Incluía desde las cosmovisiones de la América antigua hasta los confines del Asia milenaria (existen otros reversos que se conservan dentro del catálogo DA). Es el vestigio de una serie de pinturas que forman parte de mi período de estudio y experimentación de la pintura. Un período temprano pero, un segundo período ya de formación que comienza después de los 25 años. Desde mis primeros veinte hasta los veinticinco años, se puede hablar de un primer período de formación, aprendizaje y experimentación en el campo de las artes plásticas y visuales. (También aparecen muy temprano ya mis primeras inquietudes escultóricas manifestadas de muy diversas formas y con distintos materiales). Esta primera etapa de formación también incluyó mucho dibujo. A partir de los 25 años, que es cuando podríamos hablar de un segundo período de formación, ya había leído bastante de teoría y de historia de la pintura, y ya también conocía los materiales y sus posibilidades plásticas: ya había empleado pinturas al agua sobre muchas superficies, ya había experimentado con el óleo soportado en maderas, papel, cartón, y todo tipo de telas. También ya había hecho pintura mural decorativa y pintura mural de tipo callejera. Comienzo entonces después de los 25 años a pintar periódicamente, y con unas nociones básicas pero muy claras de los distintos movimientos y de la evolución de la Pintura desde la pintura mural medieval religiosa hasta todas las vanguardias de la contemporaneidad. Esto desde el punto de vista intelectual. En lo práctico, en el oficio de pintar, ya conocía el comportamiento del óleo sobre muchas superficies y soportes. Comienza entonces un segundo período en el que abordaré tres ejes temáticos: la réplica, el bodegón y el paisaje au plein air. De todo eso casi nada se conserva. Después de los treinta, que es cuando ya empiezo a pintar de manera profesional, es cuando me deshago de mucha obra de estudio, y progresivamente, iré descartando todo ese primer período por considerarlo de aprendizaje. Así, de año en año, voy destruyendo obra con la que me iba encontrando y que después del correr de los años me parecía horriblemente naive y amateur. A los pintores que más repliqué fue a Degas, a Picasso, a Tiziano, a Rubens, a Rembrandt, a Caravaggio y muchos cuadros de pintura chilena de los que incluso he teorizado hace muy poco. La pintura au plein air incluía paisaje de campo, de montaña, de marinas, de caballos, de lagos. El bodegón comienza a convertirse en un ejercicio de pintura del natural muy recurrente y ya orientado al dominio del color y la paleta, porque el dibujo ya estaba bastante dominado. Después de todo este segundo período, podríamos teorizar sobre un tercero: entre los 27 y los 30 años, que es cuando de manera natural y por convergencia mi pintura comienza a dialogar mucho con la fotografía. Volviendo a la imagen en cuestión,